Trabajar a distancia tiene beneficios que hace un par de años eran impensados.
Poder ir a un médico en el medio del día, buscar a tus hijxs en la escuela o vivir viajando por el mundo, no se pueden comprar con un mejor sueldo.
Nadie nos explica cómo trabajar remoto para que sea saludable y sostenible en el tiempo.
Desde 2018 que trabajo de forma remota con equipos distribuidos e internacionales.
Hoy te comparto los 5 errores comunes que tuve que aprender para que vos no pases por lo mismo
Creer que se puede trabajar desde cualquier lugar
Necesitás un espacio acorde para que tu concentración emerja, puede ser un escritorio en tu casa o una oficina compartida.
Lo peor que podés hacer es trabajar desde tu cama o sillón, porque es importante tener un espacio designado para que tu cerebro entienda cuando es momento de trabajar y cuando es tu momento libre.
Idealmente, este espacio tiene que ser cómodo para que trabajes, algunas ideas son tener un soporte para la computadora, una buena silla o un segundo monitor, buena luz solar y plantas al rededor.
Pensar que un trabajo a distancia es igual a un trabajo de oficina
En este estudio del 2022, los trabajadores compararon la oficina versus el remoto y dijeron que, de esta última forma, son más productivxs para trabajar de forma independiente, concentrarse, aprender cosas nuevas y para pensar creativamente.
Técnicamente, tu rol puede tener las mismas responsabilidades, pero trabajar a distancia no es solamente hacer lo mismo mediante una pantalla.
Como no te ves en persona, la información no circula a menos que seamos intencionales. Hay nuevas habilidades en las que tenés que trabajar como la proactividad, tener más responsabilidad para hacerte cargo de tus tareas y mucha comunicación oral y escrita.
Trabajar sin horarios cuando querés
Trabajar remoto no significa trabajar sin horarios.
Hay pocas empresas en el mundo que tengan la madurez suficiente para trabajar de forma asincrónica donde cada uno trabaja en sus tareas y hay un momento designado del día para tener reuniones de resolución de dudas o problemas.
Las horas de trabajo tiene que ser un acuerdo con tu empleador para que todos estén en la misma página de cuando se espera que estés en línea para responder una pregunta.
Puede ser que tengas que trabajar de 9 a 18 en una zona horaria específica o que mitad de tu día tenga que estar solapado con la zona horaria donde esté tu equipo o la sede central de la compañía.
Estar disponible en cualquier momento
Tener estructura y poner límites sanos es la base para que no te quemes estando disponible 24 horas.
Hay veces que responder un mensaje del trabajo en tu celular parece inofensivo, pero la realidad es que necesitamos descansar para que al día siguiente tu cabeza vuelva a conectar con las tareas.
Aprendí de Cal Newport que en los momentos de descanso no hay que llevar la atención a temas profesionales que no puedan ser resueltos en ese momento. Por ejemplo, mirar los emails que no vas a responder genera una carga mental innecesaria.
Idealizar que es todo color de rosa
Trabajar remoto es muy útil para los que queremos maximizar nuestra flexibilidad o libertad, pero no todo siempre fluye fácilmente.
Cuanto más internacional sea tu compañía o trabajo, más complejidad se le agrega.
Probablemente, tengas que trabajar en inglés agregando en la combinación como las diferentes culturas resuelven situaciones que pueden malinterpretarse.
Algunas culturas pueden parecer más agresivas por tener una comunicación más directa o no hablar abiertamente de los errores por miedo a las consecuencias.
Además, se suma una logística de como cobrar tu sueldo, el formato de contratación, impuestos y beneficios que quizá no tenías que resolver antes trabajando en una oficina de forma más convencional.