Mi amigo Alberto de Perú me compartió una noticia de BBC con el titular “Los nómadas digitales que dejan de recorrer el mundo: por qué este estilo de vida no es tan fácil como se piensa“.
Lo abrí para ver que razones contaban y en resumen de la nota, una entrevistada decía que durante sus 5 años de viaje:
No tenía acceso a una cocina ni a un gimnasio y se alimentó a base de comidas de restaurante tres veces al día, todos los días.
No tenía aficiones porque le resultaba muy difícil mantenerlas mientras vivía con una mochila
Le costaba llevar mi negocio con eficacia… trabajaba tumbada en la cama porque rara vez tenía acceso a un escritorio
Obviamente que bajo esas condiciones alguien dejaría de viajar. Me parece una irresponsabilidad las decisiones de la chica, el titular y las fotos que acompañan la nota.
Nadie en su sano juicio que esté trabajando va a apoyar su computadora en la arena como en esta foto sacada de internet.

Mi opinión es que este caso es una falla grande ante el autocuidado porque no hace falta ser un profesional de la salud para entender que no hace bien el hecho de no tener hobbies, siempre comer afuera y trabajar desde tu cama.
Lo que me interesa a mí es analizar qué le pasa a nuestra mente cuando vemos estos ejemplos. Generamos estereotipos y patrones probablemente erróneos de como es ser nómade digital. Es fácil imaginar que tenés que si viajas sos feliz, que ser influencer de viajes, que es todo glamour o que no hay que trabajar en serio.
El peligro de tener estas referencias es que cuando tengas que tomarte un vuelo, estés cansadx sin dormir y necesites una ducha, vas a recordar en la foto de internet, desear esa imagen retocada que no existe en la realidad y preguntarte que estás haciendo mal. Vos no hiciste nada mal, lo que está errado es la expectativa.
Ayer tuvimos una conversación en la comunidad de Tiene que haber algo más para ayudar a una compañera a migrar su carrera laboral y así tener un trabajo remoto con flexibilidad geográfica. Debatimos entre 15 personas sobre cómo sería su estilo de vida y qué variables está maximizando en su búsqueda: ¿locación, tipo de trabajo, sueldo, status?
Tener un trabajo remoto no significa necesariamente que mañana puedas comprarte un pasaje para irte a la otra punta del mundo, porque el primer limitante va a ser la zona horaria a la que reportás. Hay pocas empresas en el mundo que puedan realmente trabajar de forma asincrónica, siendo que tu trabajo sea completamente por objetivos y que no importe cuando trabajás.
Todo esto no es para desalentarte a que no viajes, sino a tener un ojo crítico con lo que se muestra en internet. Viajá porque tenés ganas de hacerlo y no para conseguir la foto. Viajá para llenarte los ojos y el corazón de momentos impensados y no para tachar países del mapa.
Escuché a Glennon Doyle decir que la infelicidad es el espacio entre lo que queremos hacer y el tiempo que pasa hasta que efectivamente lo hacemos.
Que no se te pase la vida deseando cosas que quizá cuando las pruebes, te des cuenta de que con hacerlo una vez alcanzaba o quizá que no era para vos.
La consecuencia es que si cumplís tu objetivo o sueño, vas a tener que ponerte creativx para buscar uno nuevo.