Perder tu vuelo de regreso después de 18 meses por el mundo

Tengo una situación insólita que me pasó viajando: perdí mi vuelo internacional de regreso después de 18 meses por el mundo. Te cuento qué me pasó…

Estaba volviendo a Argentina, ya estaba cansada viajar y este era un vuelo desde San Francisco con una escala en Los Ángeles.

Antes de abordar al primer tramo, me llega un correo qué el segundo vuelo adelantó haciendo muy corta la escala, pero fiel a mi estilo, no me preocupé.

Volamos y aterrizamos bien, pero el avión, no lograba estacionar para poder desembarcar. Cuando faltaban 20 minutos, ya se sentía la tensión en el ambiente porque evidentemente éramos varios pasajeros que estábamos en la misma situación.

Se hizo un momento de silencio y cuando se sonó el ruido para desabrocharse los cinturones, salimos todos corriendo por el pasillo. Nos tomamos un colectivo hasta otra parte del aeropuerto, corrí por las escaleras con mis bolsos, hasta que me quede sin aire y llegue a la última puerta del pasillo que era la de mi avión.

En la sala de embarque, nos cierran la puerta en la cara y nos dicen que el avión ya no acepta pasajeros. La gente se enfureció, y hasta había un señor que tenía que abordar sí o sí para poder llegar un funeral ese mismo día.

En la oficina de la aerolínea me informaron que no había más vuelos directos hasta dentro de una semana. -Elegí un destino- dijeron. -donde quieras te mandamos-. Las ofertas de destino eran de todo variadas, desde Miami, hasta Dallas. ¿Qué temperatura está haciendo en Nueva York?- le pregunté.

Y mientras el señor de la aerolínea chequeaba su celular y me aseguraba que no me preocupara porque ellos me mandaban la valija y me daban hotel.

Si bien me tomó solo un minuto decidir el destino, como la puerta cerraba en 15 minutos, volví a correr para no perderme las 6 horas de viaje del nuevo el avión.

Llegué y me senté en el único asiento libre en la última fila que ni siquiera se reclinaba. Durante el vuelo me puse a charlar con las azafatas, les conté lo que me había pasado y empatizaron con una Argentina cruzando de lado a lado su por su país. Intercambiamos teléfonos para cuando fueran a mi país y me regalaron comida con 4 botellitas de vino para cuando llegara a mi hotel.

Al llegar 2 am al aeropuerto Nueva York, estaba completamente vacío y mi valija no había salido por la cinta transportadora. Fui a reclamar y dicen que no sabían donde estaba, pero que ellos me reembolsaban lo que necesitara, así que llame al hotel para que me pasara a buscar con su micro.

Llegué al hotel muerta de sueño, hambre y con cocina está cerrada. Cené la comida de avión que mis nuevas amigas me habían regalado, cuando ya estaba en la cama, decidí escribirles a mis tíos que suelen viajar por trabajo. -3 am les digo “Estoy en Nueva York por un día”, – “Nosotros también. Desayunamos mañana”-

Después de dormir pocas horas, los fui a buscar. Estuvimos todo el día juntos paseando hasta que tuve que volver al subte para llegar al hotel, a buscar mis cosas, al micro hasta el aeropuerto y el vuelo que me llevó a BA.


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